Familias con niños adoptados

Familias con niños adoptados
familias con niños adoptados

Las familias donde hay niños o niñas adoptados pueden presentar una serie de peculiaridades y dificultades específicas donde a menudo se generan conflictos y problemas en la relación que de no ser abordados se agudizan e instalan llegándose a cronificar.
En el proceso de adopción, en pareja o individual, heterosexual o homosexual, se ponen muchas expectativas, ilusiones y proyectos que frecuentemente poco tienen que ver con la realidad en sí e lo que va a suceder. Primero porque los niños y niñas adoptados ya han tenido una historia previa que no se puede negar, y que a menudo está repleta de dolor, abandono, negligencia o maltrato que tendrá que afrontarse de una forma más o menos directa para que duela menos, pretender curar las heridas previas de forma casi inmediata puede hacernos caer a los adultos en una identidad de salvadores que poco tiene que ver, una omnipotencia falsa que no va a servir, o una expectativa de que el niño o niña adoptado “nos debe” algo por el hecho de haberle adoptado y haberlo sacado del entorno en el que se encontraba.
Otro aspecto relevante es que la motivación para adoptar puede provenir de aspectos muy diferentes; puede ser un mecanismo para ser padre o madre por la infertilidad, por favorecer que un niño pueda vivir en otras condiciones, hacer un bien social o mostrar a los hijos biológicos una forma de ver la vida y su realidad de forma más generosa…
Por tanto en las familias donde hay niños adoptados ya no sólo el pasado está presente, sino hay que trabajar, construir y reforzar el aquí y ahora ya que de lo que se esperaba o soñaba a la realidad hay un paso importante.

Hay muchos hijos que tras un tiempo desean vincularse con su lugar de origen, o con sus familias, que no responden a lo que esperaban sus padres y madres adoptivos. La rigidez, forma de abordar las situaciones, comunicación y cercanía emocional podrá facilitar que la relación pueda ser fluida, protectora, segura y familiar o conflictiva, distante y tensa.
Hay familias con niños adoptados que viven una sensación de guerra permanente. Hay numerosos conflictos mal resueltos, desbordamiento emocional, problemas de conducta, deterioro en la relación de pareja, culpa, rencor, expectativas frustradas, etc., que de no ser afrontados a tiempo dañan profundamente las relaciones. Son familias con grandes potencialidades y recursos positivos que en ciertos momentos pueden caer en la desesperación, en la frustración permanente o en la negatividad de que todo va mal.

Intervención con familias con niños adoptados

En los tratamientos de las familias con niños adoptados se abordan diferentes aspectos relacionados a la construcción de la relación, pero no sólo en lo referente a lo paterno o materno filial, sino también desde la decisión de pareja de la propia adopción y la forma que mantienen de gestionar las diferentes dificultades. Se pondrá especial hincapié en aquellos aspectos urgentes que requieren una atención y resolución inmediata para disminuir la tensión familiar, para luego ir pudiendo ir más allá.
Por ello, en las sesiones que se mantendrán en el tratamiento de las familias con niños adoptados se reforzarán las sesiones familiares y las de los progenitores, teniendo también entrevistas con los hijos de forma más o menos frecuente. La participación de todos los miembros de la familia resulta clave para que la psicoterapia tenga un buen pronostico, ya que se trata también de frenar un sufrimiento innecesario.

Se tratará de potenciar y afianzar todos los recursos que como familia tienen, no centrándose en los aspectos a mejorar exclusivamente, ya que es necesario poder cambiar la lente con la que se observa y analiza a la familia y a cada uno de sus miembros.

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