Familias reconstituidas tras nuevas parejas

Familias reconstituidas

familias reconstituida

Las familias reconstituidas son aquellas que se forman tras haber tenido experiencias anteriores de pareja, maternidad y paternidad y conllevan una serie de retos y dificultades específicas que a menudo las puede hacer más vulnerables.

La diversidad de familias reconstituidas es enorme: Las que más nos encontramos son parejas heterosexuales donde una parte o las dos tienen hijos o hijas de su anterior relación, pero no son las únicas. Cada vez es más frecuente que hayan parejas homosexuales donde una de las partes o las dos tuvieron en su momento hijos en una relación heterosexual, o casos donde los hijos que se tuvieron de una anterior relación homosexual fueron fruto de una adopción, fecundación in vitro, etc. A esto le podemos sumar que hay familias donde se ha podido realizar un proceso migratorio, con las peculiaridades del mismo, y ha conllevado que un menor comience a vivir en un nuevo país tras permanecer alejado de su padre o madre, empezando una convivencia tras tiempo separados con su progenitor, la pareja de éste, a veces los hijos de esta persona y los hijos comunes que han podido tener.

En las familias reconstituidas las parejas se forman teniendo un pasado que puede estar más o menos presente en su relación y que por tanto les afecta. Los hijos de la anterior relación, los que se tienen en la nueva, las familias de origen, las exparejas y sus nuevas relaciones e hijos, etc., son aspectos que se tienen que tener en cuenta y no pueden obviarse, sobre todo en el caso de existir menores que son los que tienen que digerir todos estos cambios familiares y que les suponen a menudo mucha frustración, ansiedad, conflicto de lealtades, desorientación, etc.

A menudo una de las partes o varias se sienten tensos, incómodos, frustrados con dicha situación lo que conlleva que se pueda aumentar la tensión y el nivel de conflictividad entre todos, pero donde la pareja no es inmune y sale dañada. Las situaciones de mayor tensión y conflictividad que nos solemos encontrar en psicoterapia en las familias reconstituidas cuando piden ayuda suelen ser: conflictos entre los hijos/as con la nueva pareja de los progenitores que puede sentirse despreciado, criticado o no respetado por los hijos o hijas que muchas veces actúan de determinada forma como reflejo de su propia frustración, malestar, desorientación, o también manipulados por el otro progenitor. Esto conlleva que haya nuevas parejas que traten de acercarse a los menores de una forma adulta, o que opten por alejarse de ellos y tratarles como si no existiesen. En estos últimos casos los pronósticos hacia la evolución de la pareja son muy negativos, ya que tratar de anular, evitar o no afrontar una parte tan importante del pasado y del presente de la pareja que tenemos, es en realidad no aceptar la relación que hemos elegido.

La figura de las anteriores parejas suele ser gran motivo de conflicto en las familias reconstituidas; si su presencia es excesiva o nula al no hacerse cargo de la responsabilidad y cuidado de los hijos, si no se le pone límite, si les ataca o critica, si se da una rivalidad entre ambas partes para tener más poder que la otra, si se la considera “loca”, “mala”, etc., Esto que aquí pudiese parecer hasta humorístico supone en realidad un gran drama y desgaste, pues genera numerosos conflictos, denuncias, juicios por cualquier aspecto, tensión en la familia y grandes dificultades que si hay menores se agravan mucho más.

Abordaje y tratamiento con las familias reconstituidas

Cada vez hay más familias reconstituidas que solicitan ayuda profesional y hacen bien, ya que como se señalaba al principio no son relaciones que parten de cero. Pueden ser más vulnerables que otras por ese pasado relacional y afectivo que está presente en la pareja. Ahora si se ven fortalecidas y comprendidas podrán afrontar numerosas dificultades que les presente la vida ya que el funcionamiento como equipo y como pareja es necesario para evitar que se repita una ruptura como la que se tuvo en su momento.

Es necesario abordar esta situación para fortalecer los cimientos de la pareja actual y que se puedan afrontar las dificultades que puedan darse, desde el conocimiento, entendimiento de lo que viven y la necesaria aceptación. El funcionamiento como equipo en el que ambos tienen como objetivo común hacer frente y resolver lo que viven es necesario y de gran ayuda, ya que frecuentemente se culpabiliza a los hijos, a la ex pareja de problemas que en realidad radican en la propia relación.

Aunque el abordaje en las familias reconstituidas es principalmente con la pareja en numerosas ocasiones se cuenta con los menores, para que puedan verbalizar cómo se sienten y los aspectos a mejorar y acordar entre todos. Esto siempre debe ser consentido por ambos progenitores.

Contacta con nosotros, sin compromiso

651 055 848 Ir a formulario de contacto