Mediación Familiar

mediacion familiarEn cualquier grupo humano surgen conflictos, y la familia no sólo no es menos, sino que es donde los vemos surgir desde la niñez, y referencia de cómo se resuelven.

Tener conflictos es habitual, pero la forma de resolverlos es lo que difiere entre que una situación pueda ser resulta de forma adecuada y satisfactoria, a que otra pueda solucionarse en los tribunales de manera frustrante, y con una gran pérdida para las partes a nivel económico, emocional, relacional y familiar. Por ello, existe la mediación familiar.

¿Qué es la mediación familiar?

La mediación familiar trata de resolver conflictos teniendo como protagonistas a las personas que lo están viviendo, por ello se trata de que éstos lleguen a acuerdos beneficiosos entre sí. La persona que les acompaña es el mediador, profesional neutral que facilita la comunicación, la confidencialidad, y el respeto en el proceso.

El mediador, tras escuchar los puntos de controversia que han generado el conflicto, planifica la estructura de la mediación en consenso con las partes. Se van abordando las situaciones una por una y viendo las alternativas de resolución, teniendo como responsables de las decisiones a las personas que han solicitado la mediación, y valorando las necesidades de cada uno.

La relevancia de la mediación familiar es que es un proceso rápido (aproximadamente dos meses), por lo que aspectos que tienen que ser abordados de forma urgente pueden resolverse pronto, es más económico, ya que plantea menor tiempo de litigio con abogados, y sobre todo que las decisiones son tomadas por los protagonistas del conflicto.

La mediación familiar abarca todo tipo de conflictos (laboral, escolar, vecinal, comunitario…) pero los que desde Punto Medio nos centramos principalmente en el ámbito familiar.

  • Dificultades en la convivencia de pareja
  • Ruptura de pareja; casados o no y cómo hacerlo si tienen hijos en común.
  • Acuerdos parentales; en el caso de personas divorciadas o separadas cuyos hijos van creciendo.
  • Acuerdos entre padres y abuelos; para ver a los nietos y encargarse de ellos.
  • Conflictos entre generaciones (problemas entre padres e hijos que tienen que ser resueltos de forma urgente, abuelos…).
  • Disputas entre hermanos; por cuidado de progenitores dependientes, enfermedades, reparto de herencias, etc.
  • Acuerdos entre la familia extensa; tíos, primos sobre propiedades, herencias, etc.

La mediación familair NO es psicoterapia de familia. No se abordan los problemas de relación entre las partes, aunque el aspecto emocional será tenido en cuenta, sino que se tratan de resolver situaciones urgentes o relevantes que tienen que ser afrontadas y donde se deben de tomar decisiones. Uno de los aspectos más importantes de la mediación es su carácter preventivo al evitar que las situaciones conflictivas que se están dando se cronifiquen, descontrolen, y enquisten con el altísimo costo para cada persona de la familia.

Contacta con nosotros, sin compromiso

651 055 848 Ir a formulario de contacto